RUBIO CHAMORRO, Luis

(Madrid 1918- Madrid 2010)

Vinculado en los años republicanos a la FUE y a la CNT, muy pronto destacó como ilustrador de libros y publicaciones, además de ser colaborador de la revista de Educación sexual ESTUDIOS. Autor de un Tratado de dibujo geométrico y sus aplicaciones técnicas, prologado por su amigo el arquitecto Fernando Chueca Goytia; este libro, considerado una auténtica enciclopedia, ha sido una magnifica herramienta para la formación  de varias generaciones de delineantes, aparejadores y arquitectos, si bien a Luis Rubio le fue prohibido por el régimen franquista reanudar sus estudios en la Universidad española después de finalizada la llamada guerra civil.

Cuando se produjo la sublevación fascista de 18 de Julio de 1936 preparaba su ingreso en la Escuela de Arquitectura. Se incorporó voluntario al ejército republicano, donde alcanzó el grado de capitán de Estado Mayor en el seno de la 14ª División, mandada por Cipriano Mera. Tras la guerra pasó a las prisiones de Franco, y al recuperar la libertad acometió con otros antiguos miembros de la Federación Universitaria Escolar (FUE) la reconstrucción clandestina del mítico sindicato que tanto había contribuido a la caída de Primo de Rivera, con la finalidad de hacer frente al falangista SEU, mandado entonces por futuros "demócratas de toda de la vida". Sometido con sus compañeros y compañeras a consejo de guerra volvió a prisión en 1946, con condena a trabajos forzados. Participó en la preparación de la célebre fuga de Cuelgamuros, que finalmente sólo pudieron llevar a efecto Nicolás Sánchez-Albornoz y Manuel Lamana. Fue torturado entonces de modo salvaje por el tristemente recordado comisario Conesa, por lo que le quedaron graves secuelas en la visión. Tras cumplir once años de prisión se reincorporó a la lucha anti-franquista en la clandestinidad, en el seno del republicanismo. A la muerte de Franco fue uno de los reorganizadores de Izquierda Republicana, partido que llegó a presidir en los años de la transición. Durante todos estos años ha sido incesante su presencia en las publicaciones republicanas, así como en infinidad de eventos de reivindicación de la República. En el año 2002, recibió, junto a Eduardo Haro Tecglen y Mario Onaindia el premio a la Lealtad Republicana, otorgado por la Asociación Manuel Azaña.