Victoriano Bautista

La peripecia vital de un fusilado superviviente: Victoriano Bautista “El tío resucitao”

La Asociación Manuel Azaña tiene el encargo de la Dirección General de Atención a las Víctimas, dependiente del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, de buscar y ubicar para su posterior exhumación a los componentes de la “Saca del Tío Resucitao”, en el toledano municipio de Huecas. Se trata del fusilamiento de ocho personas de Fuensalida, en los muros interiores del cementerio de Huecas, el 7 de noviembre de 1936.

Producido el fusilamiento, el enterrador encargado de la inhumación de los cuerpos informa a la autoridad municipal que sólo había siete cuerpos en el lugar de la masacre. Efectivamente, faltaba un cuerpo, el del tío Victoriano Bautista Félix, un vecino de Fuensalida que huyó del escenario de la carnicería cuando se marchó el pelotón de fusilamiento. Salió indemne de los disparos y contó con la suerte de que no hubo tiro de gracia.

Victoriano volvió de inmediato a su casa en Fuensalida donde estuvo oculto hasta que una vecina lo denunció a la Guardia Civil que lo detuvo. Victoriano contó lo sucedido y suplicó por su vida y la de su familia, siendo perdonado. A partir de entonces, fruto de su inesperada reaparición pública le apodaron para siempre con el apelativo de “el Tio Resucitao”. Victoriano Bautista Félix, falleció por causas naturales el 13 de febrero de 1979 y está enterrado en Madrid.

Ahora, la Asociación Manuel Azaña busca a sus compañeros de saca, que corrieron peor suerte y son considerados a día de hoy desaparecidos forzados, fusilados sin juicio previo por falangistas de Fuensalida en el cementerio de Huecas, como consecuencia del primer terror franquista desatado en la provincia de Toledo. La Asociación espera encontrar sus cuerpos, individualizarlos e identificarlos mediante metodología científica, para así rendirles un merecido homenaje de reparación, dignificar su memoria y entregar sus restos a sus familiares.

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