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Noventa años después de García Lorca: las fosas que aún esperan en Castilla-La Mancha

Mientras los restos de Federico García Lorca continúan sin ser localizados, en Castilla-La Mancha persiste la búsqueda de cientos de víctimas de la Guerra Civil y la represión franquista, con nuevos trabajos de exhumación en Madridejos y proyectos pendientes en localidades como Huecas

Este 18 de agosto se cumplen noventa años del asesinato de Federico García Lorca. Nueve décadas después de su fusilamiento, el paradero de sus restos continúa siendo una incógnita. La historia del poeta granadino vuelve a ponernos frente al espejo de nuestras vergüenzas al recordarnos que hay una realidad que sigue abierta en España: la búsqueda de las víctimas de la Guerra Civil y de la represión franquista que todavía permanecen sin un enterramiento digno.

En Castilla-La Mancha, la Asociación Manuel Azaña, entre otras organizaciones, mantiene varios proyectos para localizar, exhumar e identificar a personas desaparecidas. Uno de los más recientes se desarrolla en el cementerio de Madridejos, donde los trabajos comenzaron a finales de julio a petición de los familiares.

El investigador de la Asociación Manuel Azaña, Ignacio Cabello, ha contado en ‘Hoy por Hoy’ que en Madridejos fueron fusiladas 280 personas entre mayo y noviembre de 1939, en 18 sacas. Inicialmente fueron enterradas en el antiguo cementerio de San Sebastián de la localidad y, años después, sus restos fueron trasladados al actual cementerio del Santo Ángel de la Guarda, también en el municipio de Madridejos.

En el caso de Madridejos, la asociación ha podido contabilizar once sepulturas relacionadas con aquellos traslados. De momento, los familiares han solicitado la exhumación de tres de ellas. Asimismo, gracias a la colaboración de voluntarios de la Asociación Manuel Azaña y de los propios familiares de víctimas de la represión franquista, se han podido llevar a cabo tareas de limpieza de los restos óseos de la fosa común.

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Pie de foto: Voluntarios y los propios familiares de las víctimas limpian los restos de sus antepasados fusilados, recuperados de la fosa común

La primera intervención comenzó el pasado 29 de julio en la sepultura 60 del cuadro 13, donde fueron trasladados en 1964 los restos de las víctimas de la denominada Saca 11, fusiladas el 31 de julio de 1939. No se trata, por tanto, de la fosa original, sino de una sepultura posterior.

Entre quienes pueden estar allí se encuentra Román Chacón, vecino de Villafranca de los Caballeros. Tenía 69 años cuando fue detenido, trasladado a la cárcel de Madridejos, juzgado y condenado a muerte.

Un mapa de fosas todavía incompleto

El objetivo de la asociación pasa por reconstruir el recorrido de esos restos y atender las peticiones de las familias. “Nosotros lo que estamos intentando afrontar es hacer un mapa de fosas, el definitivo de la provincia de Toledo, y llevar a cabo exhumaciones de aquellas que ya están localizadas”, ha explicado Cabello.

El caso de Madridejos es solo una parte de un trabajo mucho más amplio. La Asociación Manuel Azaña pretende completar el mapa de fosas de la provincia de Toledo y localizar lugares que todavía no han sido identificados.

Toledo, según el investigador, todavía tiene “muchísimo trabajo” por desarrollar en materia de memoria democrática. No se refiere únicamente a la represión institucional posterior a la guerra. También existe un importante número de fosas vinculadas a los primeros meses de la contienda, especialmente en la zona que va desde Talavera hasta el entorno de Aranjuez. “Hay muchísimas fosas que no están localizadas”, ya que fue una zona en la que, durante el avance de las tropas franquistas hacia Madrid, “se mató a mucha gente”.

Las cifras permiten dimensionar el trabajo pendiente. La asociación ha documentado alrededor de 1.789 personas represaliadas en Toledo, aunque no todas fueron fusiladas: algunas murieron en cárceles, batallones disciplinarios de trabajadores u otras instituciones punitivas. En otras localidades, como Talavera, Lillo u Ocaña, el número de víctimas documentadas también supera el millar.

Del ‘Tío Resucitao’ a los desaparecidos de Huecas

Uno de los proyectos que prepara la asociación en la provincia toledana tiene como escenario Huecas. Allí tratan de localizar los restos de siete hombres de Fuensalida fusilados el 7 de noviembre de 1936 en el cementerio del municipio.

La historia tiene un protagonista singular. Victoriano Bautista Félix, conocido desde entonces como ‘el Tío Resucitao’, era uno de los ocho condenados y sobrevivió al pelotón de fusilamiento porque, antes de recibir el disparo, se desmayó. Después, consiguió escapar del lugar una vez los soldados abandonaron el lugar. Victoriano, resurgido de entre los muertos, fue detenido posteriormente, pero pidió clemencia para él y su familia y finalmente fue perdonado.

Victoriano murió por causas naturales en 1979. Sus compañeros, sin embargo, continúan desaparecidos. La Asociación Manuel Azaña ha realizado ya el estudio previo y está pendiente de financiación para poder abordar la exhumación de esos siete cuerpos.

Noventa años después del asesinato de Lorca, la memoria de las víctimas sigue siendo una cuestión de presente. En Castilla-La Mancha, al igual que en el resto del país, recuperar esa memoria significa encontrar a un desaparecido, ponerle nombre y poder darle una sepultura digna.

Fuente: Claudia Moreno https://cadenaser.com/

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